19/6/12
Podría escribirte mil versos de amor, cien canciones adorándote, hacerte doscientos desayunos, y llevarte diecinueve veces a ver una puesta de Sol. Pero prefiero, egoístamente, dejarte para mí, y ese tiempo convertirlo en infinitos recuerdos, contigo, para mi memoria, para dentro de muchos años decir 'Él me salvó. Me dio motivos y me hizo ver que con él podía llegar a tocar el cielo. Me bajó catorce estrellas y con cada una pedimos un deseo. Muchas veces coincidimos, nos queríamos. Me quería. Y fue infinito ese amor, no se acabó jamás. Se esforzó por mí, de verdad. Hizo muchas cosas que no fueron tan agradables para él, y me vio sonreír. ¿Sabes? Ese amor fue el amor más puro jamás existido. No creíamos en milagros hasta que nos volvimos a cruzar', mientras se lo explico a alguien, y tú me miras, me sonríes y me regalas tu mirada, otro día más.
Qué bien se nos da olvidar momentos agradables con alguien especial, y qué duro se nos hace olvidar momentos amargos.
Qué rápido se olvida una persona de instantáneas que toma tu cerebro de situaciones espectaculares, de personas increíbles y por las que, durante un tiempo, jugaste con fuego y pondrías la mano en él. Gente que de verdad te acaba marcando, sea para bien o sea para mal, lo hacen, pero si en algún momento te hacen daño o ya no se comportan igual, buscas mierda que echarle encima para ponerte una escusa y no luchar, no luchar por alguien que vale. Porque eso os cuesta, y parece que más que nada, luchar, arrastraros.. Y digo 'os' porque yo, visto está, me arrastraré y lucharé por todo aquel que demuestre algo, lo más mínimo que me diga que no me rinda.
Pero, ¿y si se acaba de verdad? Pues si se acaba de verdad, los buenos ratos se esfumarán y sólo te acordarás de los disgustos. Las reconciliaciones tan dulces y tan hermosas se harán duras y dolerán. Pero seremos masocas por enésima vez y no nos acordaremos de lo bueno, de lo que nos deberíamos llevar.
Aquí va algo. Hay muchos tipos de personas. Personas que vienen y van, personas que caminan contigo durante un corto tiempo pero que llegan en el momento preciso, personas que sólo pasean por tu vida y que sólo serán eso, personas. Personas que de repente un día aparecerán así por la cara y se quedarán sus huellas de zapatos marcadas para siempre, personas que están desde siempre pero un buen día se marchan y el viento se encarga de que no vuelvan. Personas que están ahí a pesar de lo que sea, ya sea distancia, obstáculos, lo que sea. Personas que no llegan a marcarte de verdad, pero sí te enseñan mucho... Hay muchos tipos de personas. Tú quédate con las que, si te caes, intenten levantarte, y si no lo consiguen, se tumben contigo
Qué rápido se olvida una persona de instantáneas que toma tu cerebro de situaciones espectaculares, de personas increíbles y por las que, durante un tiempo, jugaste con fuego y pondrías la mano en él. Gente que de verdad te acaba marcando, sea para bien o sea para mal, lo hacen, pero si en algún momento te hacen daño o ya no se comportan igual, buscas mierda que echarle encima para ponerte una escusa y no luchar, no luchar por alguien que vale. Porque eso os cuesta, y parece que más que nada, luchar, arrastraros.. Y digo 'os' porque yo, visto está, me arrastraré y lucharé por todo aquel que demuestre algo, lo más mínimo que me diga que no me rinda.
Pero, ¿y si se acaba de verdad? Pues si se acaba de verdad, los buenos ratos se esfumarán y sólo te acordarás de los disgustos. Las reconciliaciones tan dulces y tan hermosas se harán duras y dolerán. Pero seremos masocas por enésima vez y no nos acordaremos de lo bueno, de lo que nos deberíamos llevar.
Aquí va algo. Hay muchos tipos de personas. Personas que vienen y van, personas que caminan contigo durante un corto tiempo pero que llegan en el momento preciso, personas que sólo pasean por tu vida y que sólo serán eso, personas. Personas que de repente un día aparecerán así por la cara y se quedarán sus huellas de zapatos marcadas para siempre, personas que están desde siempre pero un buen día se marchan y el viento se encarga de que no vuelvan. Personas que están ahí a pesar de lo que sea, ya sea distancia, obstáculos, lo que sea. Personas que no llegan a marcarte de verdad, pero sí te enseñan mucho... Hay muchos tipos de personas. Tú quédate con las que, si te caes, intenten levantarte, y si no lo consiguen, se tumben contigo
tq
Podría haber perdido la esperanza hace mucho tiempo, pero no fue así. Supongo que había algo en mí que me decía, sigue ahí, inténtalo, lo vas a conseguir, venga, no te canses; pero yo no sabía escucharla. Yo sólo me derrumbaba cada día más y estaba cada vez más hundida en el subsuelo. Ha sido el tiempo más largo y más duro de mi vida. Hubo gente que me faltó, pero hubo otra que estuvo ahí y me hizo comprender. Gente sin la que ahora... no podría ser nadie. Gente que puede incluso a hacer más falta que otras que están desde el principio.
Me veía como a años luz de él, de todo lo que él implica.. Veía un muro, como el de Berlín, entre su amor y yo.
Pero un día de repente, así porque así, sin imaginarlo, sin esperarlo... sucede. Sucede que se acorta los años luz a centímetros, sucede que todo cambia, que todo se da la vuelta. El muro de Berlín se derribó. Y entonces te acuerdas de todas y cada una de las palabras de la gente que de verdad supo ayudarte, sí, de esa gente. Esa gente que, a pesar de decirte que olvidases el tema, de verdad te ayudó a intentar terminar con todo. Pues bien. Ese día, ése, en el que todo cambia, les das las gracias, aunque te sepa a poco.
Y viene él, ahora sí con todo lo que él implica y con todo lo que él supone y te hace estar en las nubes y olvidar todo lo que has pasado acordándote únicamente de éso, los de verdad.
Te llenas de amor, de amistad, de vida y de ganas de vivirla, de alegría.. De todo.
Porque después de todo, aprendí que la imposibilidad no existe, somos las personas las que no queremos ver
Me veía como a años luz de él, de todo lo que él implica.. Veía un muro, como el de Berlín, entre su amor y yo.
Pero un día de repente, así porque así, sin imaginarlo, sin esperarlo... sucede. Sucede que se acorta los años luz a centímetros, sucede que todo cambia, que todo se da la vuelta. El muro de Berlín se derribó. Y entonces te acuerdas de todas y cada una de las palabras de la gente que de verdad supo ayudarte, sí, de esa gente. Esa gente que, a pesar de decirte que olvidases el tema, de verdad te ayudó a intentar terminar con todo. Pues bien. Ese día, ése, en el que todo cambia, les das las gracias, aunque te sepa a poco.
Y viene él, ahora sí con todo lo que él implica y con todo lo que él supone y te hace estar en las nubes y olvidar todo lo que has pasado acordándote únicamente de éso, los de verdad.
Te llenas de amor, de amistad, de vida y de ganas de vivirla, de alegría.. De todo.
Porque después de todo, aprendí que la imposibilidad no existe, somos las personas las que no queremos ver
Te mira desde su interior, como queriéndote guardar dentro suyo para que sólo te quiera él. Te abraza y te hace sentir el centro del mundo, de su mundo, su vida. Te besa como si se fuese a acabar todo al segundo siguiente. Y me rondan en la cabeza las preguntas de si te hicieron a mi medida, si te crearon para mí. ¿Por qué de repente todo lo que necesito eres tú?
Déjame acostumbrarme a esto. A tus besos, a tus caricias, a tus mil te quiero, a tu risa, a tu pelo, a tu olor, a tenerte, a quererte, a que me quieras, a que me busques, a que me encuentres, a tus abrazos, a las noches, a las vueltas a casa, a los paseos, a las tardes, a las chorradas, a tus ojos, a tu boca, a tu sabor, a tus uñas. Porque todo esto es demasiado maravilloso e increíble como para asimilarlo en dos meses. Y me da miedo, me da miedo porque empiezo a creer que de verdad me quieres, y que de verdad lo sientes. Pero ¿sabes?, lo hice un par de veces, sin razones y sin motivos, y esta vez que sí que tengo motivos, más que nunca quizá, ten por seguro que lo haré.
Eres demasiado valioso como para perderte, y puede que tenga miedo a perder, pero más miedo tengo a no saber que ocurrirá, a no intentarlo.
Eres demasiado valioso como para perderte, y puede que tenga miedo a perder, pero más miedo tengo a no saber que ocurrirá, a no intentarlo.
He creado mi mundo en tus brazos. Ahí tengo todo, te tengo a ti y tengo tus besos. Cuando me escondo ahí, el aire hace sonidos parecidos a los de las olas y eso me tranquiliza, si tengo miedo sé que tu estás conmigo. Tu olor me embriaga y me emborracha, así que también duermo ahí, profundamente, como una niña, como hace tiempo que no hacía. Tengo tus caricias, no hay mejor masaje, y tu voz, no hay mejor nana. Así que ahora ya lo sabes. Tienes mi mundo en tus manos, literalmente
Como te atrapa una canción, como te trae recuerdos, y te envuelve con ellos. Como te hace olvidar todo, y sentirte como en el medio de todo aquello. Viene con un cúmulo de sensaciones que sólo tú entiendes, inexplicables. Entonces te hacía llorar, entonces te dolía el pecho y te quemaban los ojos en cuanto alguien la cantaba, o cuando la escuchabas aunque fuese desde lejos. Ahora te hace llorar, pero de alegría, aunque en el fondo sigue doliéndote, pero ya no quema, ya no hace tanto daño, ya no tienes motivos, él mismo te lo ha dicho...
Hola J, o G,
Ya hice esto una vez, o algo parecido, pero quería que volviese a ser algo directo. Directo, aunque tú no lo vayas a leer. En aquellos momentos casi todo era muy diferente, justo al contrario. Y digo casi todo porque yo te quería como te quiero ahora, con todo lo que te puedo querer y todo lo que puedo hacerlo. Pero no podía cogerte de la mano, ni besarte, ni observarte, ni acariciarte, ni prácticamente todas las cosas que puedo hacer ahora. Pero hablemos de este momento, o intentémoslo. Porque me es difícil hablar de ahora, cuando lo más fácil es demostrar. Yo simplemente quiero pararme en un momento como este, como cualquiera de estos. Yo sólo quiero poder seguir acompañándote hasta el semáforo, y esperar a que se ponga en verde tres, cuatro, o cinco veces, hasta que tu cruces y yo me vaya para casa. Quiero seguir pudiendo sumar conversaciones, y gestos tuyos. Poder seguir llenándome de tu olor, y oliéndote a distancia. Poder seguir llendo a tu casa algunas mañanas, hacerte el amor y después dormir en tu cama. Que me sigas gastando bromas. Que sigas llevándome de la cintura, que sigas diciéndome que me quieres, que me muerdas el dedo, que me rasques, que me hagas cosquillitas, que me acaricies la cara, que sonrias cuando me pongo roja.
Supongo que no será para siempre, porque ni nosotros mismos somos eternos, pero me gustaría que durase mucho tiempo, el suficiente para que todo lo que hacemos sirva para algo.
Te prometo, una vez más, que te quiero, que eres el único, y que eso sí que sí será para siempre.
Ya hice esto una vez, o algo parecido, pero quería que volviese a ser algo directo. Directo, aunque tú no lo vayas a leer. En aquellos momentos casi todo era muy diferente, justo al contrario. Y digo casi todo porque yo te quería como te quiero ahora, con todo lo que te puedo querer y todo lo que puedo hacerlo. Pero no podía cogerte de la mano, ni besarte, ni observarte, ni acariciarte, ni prácticamente todas las cosas que puedo hacer ahora. Pero hablemos de este momento, o intentémoslo. Porque me es difícil hablar de ahora, cuando lo más fácil es demostrar. Yo simplemente quiero pararme en un momento como este, como cualquiera de estos. Yo sólo quiero poder seguir acompañándote hasta el semáforo, y esperar a que se ponga en verde tres, cuatro, o cinco veces, hasta que tu cruces y yo me vaya para casa. Quiero seguir pudiendo sumar conversaciones, y gestos tuyos. Poder seguir llenándome de tu olor, y oliéndote a distancia. Poder seguir llendo a tu casa algunas mañanas, hacerte el amor y después dormir en tu cama. Que me sigas gastando bromas. Que sigas llevándome de la cintura, que sigas diciéndome que me quieres, que me muerdas el dedo, que me rasques, que me hagas cosquillitas, que me acaricies la cara, que sonrias cuando me pongo roja.
Supongo que no será para siempre, porque ni nosotros mismos somos eternos, pero me gustaría que durase mucho tiempo, el suficiente para que todo lo que hacemos sirva para algo.
Te prometo, una vez más, que te quiero, que eres el único, y que eso sí que sí será para siempre.
Si deseas algo, escríbelo en un papel, guárdalo en la mano, apriétala con fuerza hasta que no sientas los dedos. Cierra los ojos y sopla en tu mano. Si deseas algo, gánatelo. Si quieres algo con mucha fuerza aférrate a lo que sea y dalo todo por eso. Bah, ¿quién se cree eso?
La vida es una ironía. Si quieres algo, si lo deseas con mucha fuerza, no lo vas a tener, ¿sabes? Si de verdad quieres algo no le des mucha importancia, ni permitas que se convierta en el centro de tu vida. Que se den cuenta los demás que lo aceptas, y que puedes vivir sin ello. Obvialo un poco. Si acaba siendo tuyo es que siempre lo fue, aunque nadie lo supiera;y si nunca llega a ti, es que no te hace falta, es prescindible. La vida es ironía e incertidumbre, nunca sabrás qué pasará hasta que pase
Pero jamás ignores al resto del mundo para concentrar todas tu fuerzas y tu atención en una sola cosa.
La vida es una ironía. Si quieres algo, si lo deseas con mucha fuerza, no lo vas a tener, ¿sabes? Si de verdad quieres algo no le des mucha importancia, ni permitas que se convierta en el centro de tu vida. Que se den cuenta los demás que lo aceptas, y que puedes vivir sin ello. Obvialo un poco. Si acaba siendo tuyo es que siempre lo fue, aunque nadie lo supiera;y si nunca llega a ti, es que no te hace falta, es prescindible. La vida es ironía e incertidumbre, nunca sabrás qué pasará hasta que pase
Pero jamás ignores al resto del mundo para concentrar todas tu fuerzas y tu atención en una sola cosa.
Despertarme entre tu pelo, colocada con tu olor. Pasear por tu barriga, tropezarme con tu ombligo, hacer la siesta en tu pecho. Esconderme en tu oreja para escuchar lo que piensas, y susurrarte canciones, y tu nombre al oído. Deslizarme entre tus piernas, hacerte cosquillas, verte reir. Correr por tu espalda, dibujar una x, besarte todo el cuerpo. Acariciarte los labios. Asomarme en tus ojos, caerme en ellos, y bañarme en ese celeste. Vivir en ti
7/6/12
25.4
Puedes leerme los labios, y la mente. Sabes entender a través de mis ojos. Me cuentas historias en susurros, al oído. Suspiras en mi cuello y me erizas. Me dices que me quieres, y cuando no me lo dices, me lo demuestras. Te ries de mis chorradas, pero no te burlas de mí.
Y yo puedo olerte a distancia, puedo saber qué piensas y qué quieres. Sé cuando vas a reir, y cuando quieres llorar, cuando tienes el pecho obstruido. Me vuelvo débil cuando estoy contigo, y me tiembla la pierna derecha. Me conformo con verte dormir, o con verte hablar, con ver cómo juegas a la play, con verte en silencio. Me gustan las cosas que sólo tú y yo entendemos. Nunca me sentí antes así. Te prometo que me tendrás 24h al día, te conoceré, te respetaré, te daré lo mejor de lo que tengo, de lo mejor que te puedo dar, serás el único, lo tengo claro, clarísimo. Te quiero, también te lo prometo
Y yo puedo olerte a distancia, puedo saber qué piensas y qué quieres. Sé cuando vas a reir, y cuando quieres llorar, cuando tienes el pecho obstruido. Me vuelvo débil cuando estoy contigo, y me tiembla la pierna derecha. Me conformo con verte dormir, o con verte hablar, con ver cómo juegas a la play, con verte en silencio. Me gustan las cosas que sólo tú y yo entendemos. Nunca me sentí antes así. Te prometo que me tendrás 24h al día, te conoceré, te respetaré, te daré lo mejor de lo que tengo, de lo mejor que te puedo dar, serás el único, lo tengo claro, clarísimo. Te quiero, también te lo prometo
He esperado mucho para esto. Ya no viajo para olvidar, ahora lo hago para echar de menos. Ya no lloro, ahora sonrío todo el día como una estúpida. Ya no añoro palabras y sensaciones, ahora me sobran. No sé si me lo merezco o no, creo que sí, pero no estoy segura. De lo único de lo que estoy segura es de que te quiero, que lo he hecho durante mucho tiempo y que me queda pa un rato más .
Puedo ayudarte a entendr mejor a las personas, a ser más feliz y menos dependiente. Te podría enseñar el lenguaje de la mirada, alemán, inglés y francés. Te ayudaría a leerme la mente, a mirar dentro de mí y comprenderme. Te sentirías protector cuando me refugiase en tus brazos si hace frío, si llorase, si necesitase más de ti. Te enseñaría a decir te quiero con signos, a leer entre líneas y a comprender besos. A cumplir tus sueños, a luchar por ellos, a ser paciente, a no esperar mucho de nadie... A querer la vida.
Prometo no cansarme nunca, prometo quererte siempre
Prometo no cansarme nunca, prometo quererte siempre
''Nadie se cruza en tu camino por casualidad y tu no entras en la vida de nadie sin ninguna razón. ''
Asegúrame que esta vez será diferente, que estaremos juntos pase lo que pase, que no te cansarás, que me quieres bien, y te juro que, si alguna vez has pensado que te doy todo, te darás cuenta de que lo que te estoy dando no es ni la mitad de lo que puedo darte. Es inevitable quererte.
blue eyes
blue eyes
Sería todo un poco más fácil de explicar si en un ''te amo'' o en un ''te quiero'' cupiese todo lo que quiero que entiendas. Pero no es así. Lo que yo siento por ti y lo que yo quiero que sepas abarca mucho más que esas dos palabras, te lo podría explicar de mil maneras diferentes, con palabras y sin ellas, en todos los idiomas del mundo, hasta en latín, en lenguaje de signos, con hechos y con detalles; y te juro que jamás encontraría algún modo de decirte que te quiero tanto como te quiero.
-¡Díme qué quieres! ¿Quieres ir a la playa? ¿Quieres que te regale unos zapatos? ¿Quieres que me quede contigo siempre? ¿Montar en moto? ¿Ir a la montaña? Dime qué quieres porque te juro que lo vas a tener. Pero paremos ya de discutir. ¿¡Qué quieres para ser feliz!?
+¡Te quiero a ti, joder! ¡Te quiero a ti!
-¿Y no eres feliz? ¡Soy tuya! ¡Enteramente tuya!
+¡Te quiero a ti, joder! ¡Te quiero a ti!
-¿Y no eres feliz? ¡Soy tuya! ¡Enteramente tuya!
TE QUIERO
De pequeña, soñaba con un amor que fuese eterno. Desde el primer día hasta el último. Eterno y verdadero. Simplemente esas palabras sonaban bien en mis oídos. Pero no imaginaba lo que suponía eso. Lo que suponía tener a alguien ahí siempre, para todo, que me quiera y que de lo que sea por mí. Que sea él mismo sin pasar verguenza y con el que sentirme más cómoda que con nadie, con quien poder ser realmente yo. A quien no le importe escucharme horas y a quien no le importe hablar durante horas si yo no tengo nada que decir. Que me haga reir minuto sí y minuto también. Que sea el único que puede hacer que sienta estas cosas y que me comporte así. El único al que no me importaría quedarme pegada mientras lo abrazo. No sabía lo que era querer de verdad, enamorarse hasta las trancas. Ahora sí. Y no me arrepiento de nada del pasado si es lo que hizo que me encontrara aquí y ahora, contigo.
Así que quiero que comprenda que es perfecto. Totalmente. Y que es el único. Que desde la primera punta de su primer pelo hasta el dedo gordo del pie es absolutamente precioso. Que sus ojos, su boca, sus dedos, su pelo, y hasta su ombligo son míos. Y ya no hablemos de que su orgullo, su risa y su manera de mirar el punto son lo que quiero.
Así que quiero que comprenda que es perfecto. Totalmente. Y que es el único. Que desde la primera punta de su primer pelo hasta el dedo gordo del pie es absolutamente precioso. Que sus ojos, su boca, sus dedos, su pelo, y hasta su ombligo son míos. Y ya no hablemos de que su orgullo, su risa y su manera de mirar el punto son lo que quiero.
¿Sabes? Ahora mismo sólo me apetecería escribirte en una hoja de word todas las veces que quisieras 'te quiero', sin copiar y pegar. No sé expresarme con palabras, es más, me cuesta escribir una frase que esté correctamente ordenada, porque no puedo concentrarme sabiendo todo lo que ahora sé. Probablemente, qué digo probablemente, seguro que no lees esto jamás. Al igual que esto, las otras mil historias que te escribí. Hace unos meses podría haber descrito para ti mil maneras de estar contigo, en mil lugares y en mil momentos diferentes. Hace unos meses hubiese tenido más imaginación para soñar contigo. Pero ahora que estás aquí y que puedo saborearte, sólo se me ocurre una manera, un lugar y un momento. Quizá esto sea efímero, supongo que lo será. Pero podríamos alargar la efemeridad un poco, ¿no? Unas semanas, unos meses, unos años... Hace unos meses se me hubieran ocurrido cien maneras de decirte te quiero y jamás se me habría pasado por la mente que tú me lo recordarías cada cinco minutos. ¿Y ahora? Créeme cuando te digo con los ojos que soy la persona más feliz del mundo cuando salen esas palabritas mágicas de tu boca (mágicas porque juro que en la milésima después de oirlas le doy dos vueltas enteras al globo), pero ahora no soy capaz ni de decirte que yo también te quiero, seguramente más que tú a mí, pero no me salen. Me atoro. Me atoras. No consigo entenderme. ¿Por qué soy capaz de explicarte todo lo que he vivido y cada disgusto que me llevé durante tanto tiempo detrás tuya, y no soy capaz de decirte la verdad más grande del mundo, que te quiero?
Déjame tiempo. Dáme un rato para acostumbrarme a tenerte, a que me beses y a que me quieras. Lo aprovecho, lo exprimo. Porque... te juro que esto es lo más cerca del cielo de lo que he estado nunca
Déjame tiempo. Dáme un rato para acostumbrarme a tenerte, a que me beses y a que me quieras. Lo aprovecho, lo exprimo. Porque... te juro que esto es lo más cerca del cielo de lo que he estado nunca
Te quiero así, con tus tonterías y tus chorradas, y tus estupideces y tus tonterías. Con tus cambios de humor y con tu bipolaridad. Te quiero con los pelos largos o con los pelos un poco más cortos, lisos o rizados, maquillado o sin maquillar. Te quiero bruto y te quiero sensible. Te quiero moñas y romanticón. Te quiero con los ojos llorosos y con los ojos brillantes, y secos, y tristes. Pero te quiero así, como eres, Javier total. Tú entero.
Y perdóname, perdóname por ser tan fría, por no poder decirte que te quiero cada segundo como tú haces. Perdóname por no ser la más guapa y por no tener todo lo que tú buscas.
¿Yo? Yo no tengo nada que perdonar. Yo me enamoré de ti con todas las consecuencias.
Y perdóname, perdóname por ser tan fría, por no poder decirte que te quiero cada segundo como tú haces. Perdóname por no ser la más guapa y por no tener todo lo que tú buscas.
¿Yo? Yo no tengo nada que perdonar. Yo me enamoré de ti con todas las consecuencias.
+Venga, cierra los ojos y túmbate.
-¿Para qué?
+Tú hazlo. Ahora, imagina que este césped es infinito, que no acaba. Y no hay nadie.
-Sí, sí hay. Estás tú. Aquí, al lado mía, tapándome el sol para que no me duelan los ojos.
+Bueno estoy yo. Pero no existe nada más, ni árboles, ni edificios, ni personas. Sólo hay césped, nubes, cielo, tú y yo.
-Se está bien.
+Lo sé. ¿Qué pasaría?
-Pues en mi imaginación tampoco existe el tiempo, así que sería de día siempre, y te diría unas mil veces que te quiero, pero no como suelen hacerlo, ya sabes a lo que me refiero. Y... Probablemente no podría dejar de besarte. Y si me dejases...
+Te dejo.
-Si me dejases te haría el amor, una y otra vez. Y te abrazaría, y te querría como quieres que te quieran, bien...
+Te...
-Pero, ¿sabes? Hay gente. Así que sólo puedo cerrar los ojos, besarte y decirte que te quiero.
+Yo me conformo sólo con estar contigo.
-Pues yo me conformo con saber que me quieres, aunque estés en la otra punta del globo
-¿Para qué?
+Tú hazlo. Ahora, imagina que este césped es infinito, que no acaba. Y no hay nadie.
-Sí, sí hay. Estás tú. Aquí, al lado mía, tapándome el sol para que no me duelan los ojos.
+Bueno estoy yo. Pero no existe nada más, ni árboles, ni edificios, ni personas. Sólo hay césped, nubes, cielo, tú y yo.
-Se está bien.
+Lo sé. ¿Qué pasaría?
-Pues en mi imaginación tampoco existe el tiempo, así que sería de día siempre, y te diría unas mil veces que te quiero, pero no como suelen hacerlo, ya sabes a lo que me refiero. Y... Probablemente no podría dejar de besarte. Y si me dejases...
+Te dejo.
-Si me dejases te haría el amor, una y otra vez. Y te abrazaría, y te querría como quieres que te quieran, bien...
+Te...
-Pero, ¿sabes? Hay gente. Así que sólo puedo cerrar los ojos, besarte y decirte que te quiero.
+Yo me conformo sólo con estar contigo.
-Pues yo me conformo con saber que me quieres, aunque estés en la otra punta del globo
si hace frío te caliento con una sopa de amapolas
Me conformo con saber que, de algún modo, te acordarás siempre de mí. Quizás no me recuerdes como yo te recordaré a ti, como el primer amor, el de verdad, el que duele; como el primer desengaño, la primera vez que te rompen el corazón de verdad. Pero me recordarás por las cosas que nos pasan a diario, por las peleas y por la tensión que hay siempre, por el deseo y por las ganas que nos tenemos a todas horas. Por los llantos y por las heridas, porque nos hemos querido. Ah, también me recordarás por la semana de Londres. Jamás me olvidarás, de una manera u otra. Ya con nadie más volverás a tener los típicos fallos de principiantes, esos fallos que hacen todo más fácil y más natural, como nos gusta. Esos fallos ocurren una vez, o dos, y no se repiten más, y son míos.
Y me recordarás, por tu primer beso y por muchas de tus primeras veces...
Y me recordarás, por tu primer beso y por muchas de tus primeras veces...
Intentas aferrarte a la última oportunidad, a la última esperanza, a la última ilusión. Eso, o quedarte en un rincón sin corazón, mintiéndote y argumentando que tú tuviste la culpa, te torturas pidiéndote un porqué a ti misma, aunque en el fondo de la poca cordura que te queda sabes que el porqué sólo lo sabe él. El porqué de que se acabaran los besos, las caricias, las cosas bonitas y tus bonitos detalles. El porqué de las miles de preguntas y rayadas que desde ese día rondan por tu cabeza.
La gente te pregunta qué es lo que te pasa y si ya se acabó, y tú aún sintiendo que te estás volviendo loca del dolor, niegas que él siga siendo el único, dices que ya no está en tu cabeza y que sigues adelante,.
La gente te pregunta qué es lo que te pasa y si ya se acabó, y tú aún sintiendo que te estás volviendo loca del dolor, niegas que él siga siendo el único, dices que ya no está en tu cabeza y que sigues adelante,.
.
.
.
Tattoo your name across my heart, so it will remain not even death can make us part. What kind of dream is this?
Que me queda decir... A la próxima que venga, a la próxima que le regales una sonrisa a posta.
A ella, disfrútalo cada segundo, no hay persona más adorable. Déjale que te cuente cosas y habla con él, pero disfruta de momentos a solas y en silencio. Agárrale de la mano si estás más cómoda que por la cintura, yo lo hacía, pero no te separes de él. Vuelvo a repetir, disfruta de él, de sus ojos y hasta de su pestañeo. ¿Un consejo? No te acostumbres a tenerlo. Trátalo siempre como si fuese el primer día, que no se canse nunca de la monotonía, dále un toque cuando él te los de, mándale mensajes antes de ir a dormir y abre conversación con cualquier cosa. Bésale, mucho, quiero decir. Yo me arrepiento de haber desaprovechado oportunidades; y no malgastes el tiempo con peleas tontas. Gástale bromas y, cuando se mosquee, hazle la pelota y dile un par de veces guapo. Cuando te diga algo bonito, quédate callada y míralo a los ojos. Eso le gusta y lo pone colorado. No te voy a decir dónde tiene cosquillas, lo descubrirás con el tiempo, de momento sólo él y yo lo sabemos... Observa cómo anda, cómo se mueve y hasta cómo sube los escalones. Cómo juega a la play o cómo teclea en el ordenador. Escucha canciones con él, y apréndete la letra de las que te dedique, así la podréis cantar juntos. Revuélvele el pelo y de vez en cuando dile que lo quieres, no mucho, que no se acostumbre a oirlo no vaya a ser que se canse. Si eres como yo, te gustará hasta el olor de su desodorante, hasta que te aplaste, hasta que te despeine y hasta que te tiente. Si jugáis a ver quién es el primero que besa, ya que no podrás ganar, tarde en perder.
Pero me vuelvo a repetir. Disfrútalo todos los días y gástalo tú que puedes porque el te deja.
A ella, disfrútalo cada segundo, no hay persona más adorable. Déjale que te cuente cosas y habla con él, pero disfruta de momentos a solas y en silencio. Agárrale de la mano si estás más cómoda que por la cintura, yo lo hacía, pero no te separes de él. Vuelvo a repetir, disfruta de él, de sus ojos y hasta de su pestañeo. ¿Un consejo? No te acostumbres a tenerlo. Trátalo siempre como si fuese el primer día, que no se canse nunca de la monotonía, dále un toque cuando él te los de, mándale mensajes antes de ir a dormir y abre conversación con cualquier cosa. Bésale, mucho, quiero decir. Yo me arrepiento de haber desaprovechado oportunidades; y no malgastes el tiempo con peleas tontas. Gástale bromas y, cuando se mosquee, hazle la pelota y dile un par de veces guapo. Cuando te diga algo bonito, quédate callada y míralo a los ojos. Eso le gusta y lo pone colorado. No te voy a decir dónde tiene cosquillas, lo descubrirás con el tiempo, de momento sólo él y yo lo sabemos... Observa cómo anda, cómo se mueve y hasta cómo sube los escalones. Cómo juega a la play o cómo teclea en el ordenador. Escucha canciones con él, y apréndete la letra de las que te dedique, así la podréis cantar juntos. Revuélvele el pelo y de vez en cuando dile que lo quieres, no mucho, que no se acostumbre a oirlo no vaya a ser que se canse. Si eres como yo, te gustará hasta el olor de su desodorante, hasta que te aplaste, hasta que te despeine y hasta que te tiente. Si jugáis a ver quién es el primero que besa, ya que no podrás ganar, tarde en perder.
Pero me vuelvo a repetir. Disfrútalo todos los días y gástalo tú que puedes porque el te deja.
Que sea impuntual, desordenado, patoso. Que tenga días buenos y días mejores, y que de vez en cuando tenga un día perezoso en el que tenga que tirar de él. Que, si llega tarde, coja lo primero que tenga a mano y que aún así sea el más guapo. Que me invite a chuches, y a batidos, y al cine. Y que el día de mi cumpleaños me cante cumpleaños feliz. Que se acuerde de días que son importantes para mí, y que me recuerde que lo son. Que me deje pasar a mí primero, y que cuando hablemos por teléfono sea él siempre el último en colgar. Que tenga cien sonrisas para regalarme, y que me saque otras cien a mí. Puede ser adorable, abrazable, besable y todos los adjetivos como esos, como un osito de peluche. Que sigan existiendo cosas que sólo él y yo entendemos, y que la gente se quede sorprendida de lo bien que estamos juntos. Que me de un toque antes de dormir, y que se deje acariciar.
Si no se puede, que siga como está.
Que sigan existiendo esas cosas de nosotros, y que me sonría siempre siempre que me ve. Que de media vuelta y vuelva a recorrer el pasillo para acompañarme a clase, y que interrumpa a la fila para hacerme su levantamiento de cejas. Que siga siendo el mejor con los demás, que lo de todo y que aún dé más. Y que me siga haciendo reir.
Si no se puede, que siga como está.
Que sigan existiendo esas cosas de nosotros, y que me sonría siempre siempre que me ve. Que de media vuelta y vuelva a recorrer el pasillo para acompañarme a clase, y que interrumpa a la fila para hacerme su levantamiento de cejas. Que siga siendo el mejor con los demás, que lo de todo y que aún dé más. Y que me siga haciendo reir.
.
Nacer, crecer, y con ello aprender. Crecer, aprender, y con ello madurar. Aprender, madurar, y con ello hacerse consciente de lo que es de verdad o no... Aprende a valorar lo que se tiene. A disfrutarlo mientras lo poseemos. Intentar arrancarle hasta el último momento alegre. A valorar a tus amigos. Saber lo que te da cada uno, lo que ganas con cada uno de ellos y lo que pierdes. Lo que tienes con ellos y lo que nunca tendrás.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

