Hola J, o G,
Ya hice esto una vez, o algo parecido, pero quería que volviese a ser algo directo. Directo, aunque tú no lo vayas a leer. En aquellos momentos casi todo era muy diferente, justo al contrario. Y digo casi todo porque yo te quería como te quiero ahora, con todo lo que te puedo querer y todo lo que puedo hacerlo. Pero no podía cogerte de la mano, ni besarte, ni observarte, ni acariciarte, ni prácticamente todas las cosas que puedo hacer ahora. Pero hablemos de este momento, o intentémoslo. Porque me es difícil hablar de ahora, cuando lo más fácil es demostrar. Yo simplemente quiero pararme en un momento como este, como cualquiera de estos. Yo sólo quiero poder seguir acompañándote hasta el semáforo, y esperar a que se ponga en verde tres, cuatro, o cinco veces, hasta que tu cruces y yo me vaya para casa. Quiero seguir pudiendo sumar conversaciones, y gestos tuyos. Poder seguir llenándome de tu olor, y oliéndote a distancia. Poder seguir llendo a tu casa algunas mañanas, hacerte el amor y después dormir en tu cama. Que me sigas gastando bromas. Que sigas llevándome de la cintura, que sigas diciéndome que me quieres, que me muerdas el dedo, que me rasques, que me hagas cosquillitas, que me acaricies la cara, que sonrias cuando me pongo roja.
Supongo que no será para siempre, porque ni nosotros mismos somos eternos, pero me gustaría que durase mucho tiempo, el suficiente para que todo lo que hacemos sirva para algo.
Te prometo, una vez más, que te quiero, que eres el único, y que eso sí que sí será para siempre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario