19/6/12
Podría escribirte mil versos de amor, cien canciones adorándote, hacerte doscientos desayunos, y llevarte diecinueve veces a ver una puesta de Sol. Pero prefiero, egoístamente, dejarte para mí, y ese tiempo convertirlo en infinitos recuerdos, contigo, para mi memoria, para dentro de muchos años decir 'Él me salvó. Me dio motivos y me hizo ver que con él podía llegar a tocar el cielo. Me bajó catorce estrellas y con cada una pedimos un deseo. Muchas veces coincidimos, nos queríamos. Me quería. Y fue infinito ese amor, no se acabó jamás. Se esforzó por mí, de verdad. Hizo muchas cosas que no fueron tan agradables para él, y me vio sonreír. ¿Sabes? Ese amor fue el amor más puro jamás existido. No creíamos en milagros hasta que nos volvimos a cruzar', mientras se lo explico a alguien, y tú me miras, me sonríes y me regalas tu mirada, otro día más.
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