Powered By Blogger

7/6/12

¿Sabes? Ahora mismo sólo me apetecería escribirte en una hoja de word todas las veces que quisieras 'te quiero', sin copiar y pegar. No sé expresarme con palabras, es más, me cuesta escribir una frase que esté correctamente ordenada, porque no puedo concentrarme sabiendo todo lo que ahora sé. Probablemente, qué digo probablemente, seguro que no lees esto jamás. Al igual que esto, las otras mil historias que te escribí. Hace unos meses podría haber descrito para ti mil maneras de estar contigo, en mil lugares y en mil momentos diferentes. Hace unos meses hubiese tenido más imaginación para soñar contigo. Pero ahora que estás aquí y que puedo saborearte, sólo se me ocurre una manera, un lugar y un momento. Quizá esto sea efímero, supongo que lo será. Pero podríamos alargar la efemeridad un poco, ¿no? Unas semanas, unos meses, unos años... Hace unos meses se me hubieran ocurrido cien maneras de decirte te quiero y jamás se me habría pasado por la mente que tú me lo recordarías cada cinco minutos. ¿Y ahora? Créeme cuando te digo con los ojos que soy la persona más feliz del mundo cuando salen esas palabritas mágicas de tu boca (mágicas porque juro que en la milésima después de oirlas le doy dos vueltas enteras al globo), pero ahora no soy capaz ni de decirte que yo también te quiero, seguramente más que tú a mí, pero no me salen. Me atoro. Me atoras. No consigo entenderme. ¿Por qué soy capaz de explicarte todo lo que he vivido y cada disgusto que me llevé durante tanto tiempo detrás tuya, y no soy capaz de decirte la verdad más grande del mundo, que te quiero? 
Déjame tiempo. Dáme un rato para acostumbrarme a tenerte, a que me beses y a que me quieras. Lo aprovecho, lo exprimo. Porque... te juro que esto es lo más cerca del cielo de lo que he estado nunca 

No hay comentarios:

Publicar un comentario