Powered By Blogger

29/6/11

Quizá ha sido el tiempo el que me ha obligado a aprender que una de las cosas que más cuesta y más duele es aceptar que alguien ya no merece la pena.
Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: "¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!"



Martin Luther King




23/6/11

missing u

Primero son miradas, secretos, risas, más secretos, travesuras. Primero es pasar toda una tarde en el parque muriéndote de calor pero pasándolo como nunca porque estás con ella. Primero es salir temprano para comprar esas pegatinas de High School Musical que necesitas para terminar el álbum, y envidiarla porque le ha tocado la pegatina del beso y a tí no. Primero es ir a un parque infantil y en una simple casita de madera escribir nuestros nombres. Primero es llamar por la cabina. Primero es soñar en cosas que jamás sucederán.
Segundo son miradas, secretos, risas, más secretos, travesuras, pero también llantos, noches desconsoladas, interminables conversaciones por teléfono que después siempre parecían cortas. Segundo es pasar toda una tarde en el parque muriéndote de calor, hablando y pasándolo muy bien. Segundo es guardar bajo llave y para siempre ese álbum todavía sin terminar de High School Musical, y al verlo recordar que tú también conseguiste esa pegatina. Segundo es escribir en un banco de un parque todo lo que sentimos, y no sentir vergüenza si ella lo ve. Segundo es ir a la casita y enfadarte porque la han pintado y ha escrito otra gente. Segundo son miles de sms diarios. Segundo es seguir soñando con cosas que jamás sucederán, e intentar que no sé de cuenta para que siga siendo feliz.
Tercero son miradas, secretos, caricias, besos, risas, más secretos, travesuras, llantos, noches sin dormir, interminables conversaciones por teléfono. Tercero es ir juntas a todos lados. Tercero es no dejar de contar con ella para todo. Tercero es querer estar siempre a su lado. Tercero es darte cuenta de que es la única persona que sabe tratarte como debe, que sabe quererte y apoyarte. Tercero es pensar de mutuo acuerdo que es para siempre. Tercero es desvivirte por esa persona.
Cuarto es cuando no sólo está ella, y no sólo para ella estás tú. Cuarto es cuando más gente entra a tu vida. Cuarto es cuando aunque ella siga siendo tu mundo, hay más personas que merecen la pena. Cuarto es cuando te das cuenta de que ella ya no es contigo como lo era antes. Cuarto es cuando notas que la vas perdiendo. Cuarto es cuando todo lo que teníamos entre las dos lo hemos tenido que repartir entre más gente. Cuarto es cuando ya no hay tantas miradas, ni tanto secretos, ni tantas caricias, ni tantos besos, ni muchas risas. Cuarto es cuando tu cabeza y tu corazón se dan cuenta pero no se hacen a la idea.
Quinto es cuando no cuenta contigo. Quinto es cuando aparecen las peleas, y broncas, y desacuerdos, y cuando no pensamos igual. Quinto es cuando ninguna paramos a pensar en lo que hemos vivido de hace cuatro pasos. Quinto es cuando ella ya no está contigo. Quinto es cuando no la ves todos los días. Quinto es cuando no hay llamadas de teléfonos. Ni risas, ni miradas, ni llantos, ni caricias, ni besos.
Sexto es cuando te das cuenta de que la echas de menos más que nada. Sexto es cuando te duele que no cuente contigo. Sexto es cuando te das cuenta de que ya no significas nada para ella. Sexto es cuando te das cuenta de que ya no eres su 'todo', ni su 'vida' y en su estado ya no pone un 'siempre' por tí. Sexto es cuando te das cuenta de que lo que sigue siendo la gran parte de tu vida no piensa en tí. Sexto es cuando te das cuenta de que has perdido los mejores años de tu vida. Sexto es cuando te das cuenta de que has perdido a tu mejor amiga.

21/6/11

·8 [FELICIDADES PEQUEÑA!,]

Llegaron a ese pradito, a su sitio en medio del bosque. Para los dos no había lugar más bonito que aquel. Sentían como si fuera suyo, de los dos, para ellos.

-¿Qué hago ahora?
-¿Qué quieres hacer?

Cyrene hablaba mientras volaba haciendo enormes circulos, volaba entre los árboles y entre sus ramas. Volaba en zig zag, y Abel se quedaba embobado.

-Eso.
-Vale... Espera aquí.

Cyrene volvó inmediatamente hacia donde estaba Aileen. Como siempre, ésta ya le había preparado lo necesario. Un frasquito con líquido de varios colores, una cuchilla bastante afilada...

-Esta vez lo vas a hacer tú.
-¿Cómo? Pero si yo no sé, no tengo ni idea, no sé como cortar...
-Sí que sabes. Además yo te iré señalando desde aquí.

Cyrene sabía de sobra que era en vano discutir sus ideas. Cogió las cosas y las metió en una bolsa marrón de tela.Cuando llegó con Abel, preparó las cosas sobre una piedra. Cuando Abel descubrió la cuchilla empalideció.

-¿Para qué es eso?- dijo asustado.
-Lo de volar... Duele un poco. Y más después de diecinueve añitos- sonrió.

Cyrene se hizo un pequeño corte en la punta del dedo para comprobar que estaba afilada. Lo estaba, le cortó una pequeña brecha que se cerró inmediatamente.

-A ver... Túmbate.
-¿Para qué?
-Tú hazlo. Cuéntame algo.
-¿El qué?- preguntó Abel mientras se tumbaba en el suelo mirando hacia el cielo.
-Abel...
-¿Qué?
-Las halas... suelen estar en la espalda.
-Claro- se dio la vuelta y cerró los ojos.
-Cuéntame algo sobre el instituto.
-Yo no voy al instituto, hago un módulo de electricidad. Voy un año retrasado.
-¿Tienes muchos amigos?- preguntó Cyrene mientras vertía sobre los omóplatos unas gotitas de aquel líquido y echaba un poco de un polvo blanquecino.
-No muchos. Creo que ninguno.
-Venga ya. Debe haber alguien con quien tengas más relación- dijo.

Ahora extendió el líquido sobre la espalda de Abel con las manos, dando un masaje.

-Bueno. Hay una chica que siempre se ha portado bien conmigo, aunque no es mi amiga. Todos dicen que está detrás mía.
-Descríbemela- añadió mientras cogía la cuchilla.
-Es castaña, no muy alta, ni muy baja. Es guapa. Tiene muchos amigos. Creo que es hasta simpática.
-¿Cómo se llama?- preguntó Cyrene mientras desinfectaba la cuchilla en otro líquido.
-Marysa.
-Esto te va a doler un poco.
-¿El qué?

Cyrene estiró la piel un poco con los dedos, e hizo una pequeña raja con la cuchilla. Abel sintió dolor, pero no demasiado, era soportable. Después hizo otra en el otro omóplato, un poco separada de la otra.

-Creo que así está bien- dijo añadiendo más líquido a las heridas.
-No ha dolido.
-No me refería a eso.
-¿Entonces?
En ese momento, Abel sintió una punzada en la espalda, y se encogió. Las rajas se volvieron más grandes. Salía mucho líquido, pero no era sangre.
Eso si que dolía. Sentía como si las heridas se volvieran más grandes, y más profundas. Al principio dolía, después seguía doliendo, pero también quemaba. Abel aguantó el dolor como pudo, sin gritar demasiado.
Cyrene se acercó cuando Abel dejó de sentir dolor. Él respiraba pesadamente.

-¿Qué cojones ha sido eso?- gritó aún tumbado en el suelo.
-Levántate.
-¿Puedes explicarme qué...
-¿No sientes nada en tu espalda?

Abel notó entonces algo que le rozaba en la espalda. Giró la cabeza y las vió. Un par de alas que salían desde un poco más abajo de los hombros.

-¡Vaya!- dijo Cyrene mirándolas.
-¿Qué?
-Son muy grandes- sonrió.

Abel intentaba descubrir a qué músculo debía darle la orden para que se movieran. De vez en cuando se movían ligeramente.

-Te vas a hacer daño, déjalas.
-Esque no sé como moverlas.
-Ya aprenderás, llevas mucho tiempo sin usarlas.
-Oye, ¿cómo voy a volver a mi casa con... con ésto?
-Si no les echas cuenta se esconderán.
-¿Y cómo no les voy a echar cuenta?
-Tienes los ojos aún más claros.
-Hoy no me los he mirado en el espejo.
-Son preciosos.

Abel se sonrojó.

-Ya está.
-¿El qué?
-Ya se han escondido.


...


-Señor, ¿qué desea?
-Nada de señor, llámame Gyron de una vez. ¿Cómo va esa búsqueda, Arthur?
-Estamos cerca- respondió atemorizado.
-Mientes. ¿Qué pasa?- dijo Gyron en un tono que más bien parecía que ordenase y no que preguntaba.
-Nada se...
-¡Que me digas que pasa!- gruñó gritando.

Se levantó y se acercó violentamente hacia él. Le puso la mano en la frente bruscamente, haciéndole daño. Entonces su sangre, o su ponzoña, o lo que fuese aquello que corría por sus venas comenzó a arder. Se llenó de furia. Vió como ese chico había descubierto su pasado, y ahora se convertía poco a poco en ángel. Rompió muebles. Una mesa la hizo añicos de un puñetazo, con una patada rompió un espejo en miles de pedazos.
-Quiero que lo busquéis.


...


Abel estaba tumbado en aquel césped. Cyrene estaba sentada cerca suya, acariciándole la palma de la mano. Él sentía cosquillas y la piel se le erizaba, estaba agotado, completamente. Llevaba toda la tarde intentando volar, o al menos aprender a manejar las alas, nunca imaginó que cansara tanto, pero después de todo las movían músculos.

-¿Qué es lo que te gusta más?
-¿De qué?
-De ser un hada.

Dudó por un instante.

-Volar... Y los desayunos de casa.
-¿Cómo es?
-La casa es enorme, espaciosa, es blanca, de mármol siempre brillante. Hay flores blancas y de tonos pasteles por todos lados. Es realmente bonita.
-Volar.
-¿Volar?
-Sí, preguntaba que cómo es volar.
-Ah... Lo siento- sonrió -Volar es lo que más me gusta de todo esto. Te hace sentirte dueña de tí misma, porque piensas que puedes hacer lo que quieras. Cuando estás arriba del todo, y ves todo tan pequeño, te das cuenta de que somos una insignificante parte del universo, hace que reflexiones de todo lo que hay abajo. De lo mal que estamos repartidos. Me gusta porque cuando vuelo soy libre. ¿Me entiendes?
-Te entiendo- asintió Abel.
-Ah, ¿sí?- preguntó riendo Cyrene.
-Claro. Así es como me siento cuando estoy contigo.

10/6/11

·7

Cyrene volvió temprano para hablar con Aileen. Ésta la esperaba en su habitación, sentada en un gran cojín leyendo un libro. Cyrene pidió permiso y entró.

-Veo que has hablado con Abel- dijo Aileen sonriendo.
-Sí. Quiere quedarse con nosotros, quiere ser ángel.
-Me alegra la noticia.
-¿Qué tengo que hacer?
-¿Cómo que qué tienes que hacer?
-Quiero decir, no va a aprender solo a ser ángel. A volar, a saber qué pensamos...
-Entrénalo.
-¿Có...Cómo?

Aileen continuó leyendo y prestó caso omiso a Cyrene. Ella salió de la habitación por un lado contenta, porque le hacía ilusión entrenarlo y enseñarle, pero por otro lado preocupada porque no sabía cómo hacerlo.
'Ese chico está enamorado de tí' dijo Aileen.'Ya, claro' contestó Cyrene. Y se fue riendo.

Cyrene voló a casa de Abel. Este estaba sentado en el borde de la cama mirando al frente. Cyrene golpeó la ventana. Abel giró la cabeza y sonrió al verla. Le abrió y esta pasó dentro. Se quedó de pie delante suya, y le dijo.

-Veo que has hecho lo que te dije.
-¿Cómo lo sabes?
-Tus ojos, empiezan a ponerse más claros.
-Genial, siempre he soñado con tenerlos azules- se burló Abel.
-No los tendrás azules. Ni verdes.
-¿Amarillos?
-Violetas.

Y en efecto, los ojos de Abel se aclaraban por momentos. Se tornaban malvas y se estaban poniendo preciosos. Cyrene le mandó a Abel su primera tarea, inconscientemente de que no sería la única. Le dijo que debía creerse que era especial. Que era eso con lo que los niños sueñan por las noches, que era un ángel de la guarda. Abel había estado meditando, y al final, acabó creyendo que no era humano.

-Vamos al bosque.
-¿Para qué?
-¡Vamos!
-Quiero saber para qué.

Cyrene rió al sentir la desconfianza de Abel.

-Para entrenar.
-Suena bien- Abel se puso de pie en la ventana mirando hacia el cielo y con los brazos extendidos.
-¿Qué haces?
-Intento volar.

Cyrene comenzó a reir. Sentía que el estómago se le encogía y le dolía de tanto reír. Cuando se calmó le dijo.

-De eso nada, tú vas en moto.

6/6/11

big girl x)

Al principio todo es difícil, al principio lo único que te apetece hacer es dormir, y dormir. Como la Bella Durmiente, y que cuando despiertes sea porque te ha besado. Al principio, sientes como día tras día te vas deshaciendo en muchos pedazos, entonces viene y los pisa. Al principio, cualquier cosa duele el doble, o el triple. Más tarde, aún con ese enorme dolor, decides levantarte y aunque sea arrastrarte, pero seguir adelante, con fuerzas que no sabes de dónde las sacas. Más tarde, sigues con el corazón echo trizas, pero intentas arreglarlo. Más tarde, todo sigue doliendo más que cualquier día normal, pero te acabas acostumbrando. Más tarde piensas que darías lo que estuviese en tu mano para volver hacia atrás, para volver a estar como antes. Ahora, ahora siento que las cosas no son tan difíciles. Ahora duermo, pero ya no espero levantarme con un beso. Ahora, siento que voy caminando recogiendo los pedazos en los que me convertí. Ahora las cosas me siguen doliendo, pero mucho menos, ahora simplemente son un pellizco. Ya no me arrastro por los días, ahora intento levantarme y caminar con paso firme, aunque aún me caigo muchísimas veces. Ahora, mi corazón está entero, sólo me queda hacer desaparecer las grietas. Aún pienso que me gustaría dar lo que fuese por volver atrás, pero esa pizca de orgullo te hace arrepentirte de si quiera haber pensado eso. Ahora estoy en reformas, por un tiempo que ni yo misma sé cuánto durará. Aún me llevará tiempo, pero ahora sólo quiero pensar en mis amigos y en mí. Ahora quiero saltar, llorar, correr, reír, estar con mis amigos, ir al cine, separarme de todo lo que me retenga aquí, ver las estrellas en la playa, disfrutar de una ducha caliente, hacerme un chocolate, ir con mis amigas a comprar, leer mil millones de libros que cuenten historias impresionantes e imaginarme que soy uno de los protagonistas, como antes. Quiero ir a la piscina, que me den ahogadillas, darlas yo. Quiero besar a mis amigos mil veces y decirles cuánto los quiero. Quiero recuperar el contacto con personas con las que lo perdí, quiero ver cien películas que me hagan llorar, cien que me hagan reír y cien que me den miedo. Quiero pasar noches enteras pensando en todo esto. Quiero no poder dormir de lo contenta que estoy. Quiero no pensar más en él y quiero pensar en todas estas personas que están conmigo todos los días. No pido ser feliz, lo único que quiero es volver a estar como antes. Simplemente eso, normalidad.



















i'm a big, big girl in a big, big world, is not a big, big thing if you leave me. but i do, do feel, that i do, do will, miss you much, miss you much..

5/6/11

·6 very little :$

-¿Pasa algo?
-Ven por favor...-dijo Cyrene a penas con un hilo de voz

Abel se acercó. Cuidadosamente y sigilosamente, se sentó en frente de ella, que permanecía con la cabeza agachada. Cuando la levantó Abel se deslumbró con el reflejo del sol en una lágrima de Cyrene. Eran como de cristal. Aquello era asombroso, hasta sus lágrimas eran bonitas. En cambio, las de él, eran como secas, deshidratadas...

-¿Qué te...
-Tengo que contarte algo- dijo Cyrene, sobresaltada.
-Tranquilízate.
-Lo que te quiero contar es muy importante. Antes de hacerlo quiero pedirte perdón por no saber decírtelo de otro modo. Y te quiero pedir algo, prométeme que cuando acabe con esto no saldrás corriendo. Aunque si lo haces tampoco pasa...
-Lo prometo. Me quedaré aquí. Contigo.
-Está bien. Ahora te voy a contar una historia, después de todo, si crees en que existan las hadas y los ángeles, ¿por qué no los demonios?

Abel rió.

-¿Por qué no?- dijo irónicamente.
-Pues bien. Esta 'familia' de demonios son los Necrom. Hace casi un siglo, hubo una guerra entre demonios y ángeles. Pues bien. Todo se debió a que muchos ángeles y bastantes demonios habían tenido descendencia con humanos. Y a ésos hijos los dejaban en familias humanas, completamente humanas, para criarlos como tales. También hubo ángeles que tuvieron hijos con demonios. Te voy a contar la historia de uno de esas parejas. Norum, él era ángel; y Martha, de los Necrom. Martha, sin embargo, era buena. Había sido criada con humanos, y al separarla de ellos sufrió tanto que llegó a odiar a su raza. Pero a la hora de luchar no le quedaba otra. En una de aquellas cientos de encarnizadas luchas, Martha resultó herida. Nerum la encontró y decidió ayudarla. Cuando Martha se recuperó, tuvieron un bebé. Por miedo a que lo matasen al no poder quedarse ni con unos ni con otros, lo escondieron a buen recaudo en una familia de humanos. Ese bebé podría decidir qué hacer después de los quince años. Mientras no los hubiera cumplido, los Necrom lo matarían, al no poderlo dividir en dos.
-¿Dónde está ese bebé ahora?
-Ese bebé ahora tiene como unos diecinueve años. Ese bebé ha crecido, y tiene oportunidad de elegir. Ese bebé ha permanecido toda su vida alejado del todo este tema, ese bebé debe ahora profundizar en sí mismo y saber qué tiene que hacer. Tienes que elegir, Abel...

Abel se levantó sofocado y empezó a dar vueltas.

-¿Vas a correr?
-Dime qué tengo que hacer.
-¿Para qué?
-Para quedarme contigo.

3/6/11

..que cada canción me recuerda a ti. y con ellas vienen todos los momentos. dos años, y esque no te consigo alejar de mi mente, ni un segundo, quedaste como grabado, permanente. y esto quiere decir para siempre. me reconcome por dentro la rabia de que acabara, echo de menos el 'buenas noches princesa', el 'te quiero', o el 'te echo de menos a cada momento que te vas'. Me duele recordar esas cosas, porque te quise más que a nadie en el mundo, más que a cualquier cosa, hubiese dado lo que fuera para estar medio segundo contigo, por poder rozarte, tocarte, agarrarte la mano, revolverte el pelo, sentarme contigo, pasear a tu lado, lo que fuera por estar medio segundo contigo. es más, te quiero más que a nadie en el mundo, más que a cualquier cosa, doy lo que sea para estar medio segundo contigo, por poder rozarte, tocarte, agarrarte la mano, revolverte el pelo, sentarme contigo, pasear a tu lado, lo que sea por estar medio segundo contigo. que la gente sepa que te quiero, te amo desde lo más profundo de mí. y los que ya lo saben, que se den cuenta de esto.no me arrepiento de quererte.
Ahora lo único que quiero es olvidarme de tí. Así me cueste más que nada, es lo único que ansío ahora. Porque fuiste lo que más me importó y, aunque no lo reconozca, me sigues importando más que nada.
Cada latido de tu corazón... mataría para que latieran para siempre. Cada lágrima derramada... haría lo que fuera para que nunca se hubiera formado. Cada suspiro exhalado... daría lo que sea porque fuera de amor. Te quiero y, siendo sincera, nunca entenderé por qué.
..
¿Sabes que es lo peor? Lo peor es que deseo con ansia que llegue la noche, la oscuridad. Entonces cierro los ojos y empiezo a pensar en tí. En qué haría contigo y lo que hago sin tí. Porque eres la necesidad más grande que tengo. De día y de noche, te quiero a todas horas y cada vez más.
Qué bonito lo pintaban todo cuando eramos pequeños, ¿no? Un día una pelea y al día siguiente todo estaba arreglado. Recuerdo que no existían los problemas. Y de un día a otro me arrebatan algo que para mí era y es muy importante. Dos meses no, dos días sí, dos meses no, dos días así. De esta manera transcurrieron los años que más me hubiera gustado disfrutar. Una noche entera llorando, y a los dos meses otra vez igual. Así como ocurrió esto, también cambié mi hogar, mi colegio y mis amigos. Entonces sólo tenía a una persona en la que pude apoyarme sin tener miedo a caer. Los años continuaban con su rutina y su ritmo, en ese momento fueron dos, y poco más tarde, tres. Durante mucho tiempo me forjé, y nada me hizo cambiar, aunque hubiera muchos intentos en los cuales pude dejarme llevar. Y ahora, son pilares los que me mantienen. Diferentes, eso sí, pero sin los cuales caería y no me levantaría.
-Tú no sabes lo que quieres.
+Tienes razón. No sé lo que quiero. Tengo miedo de sufrir,tengo miedo de...
-Tienes miedo de crecer.
+Tengo miedo a que te vayas.
Hay algo que me une a tí y que me impide alejarte de mi mente. Daría lo que fuera por volver a conocerte, desde nuevo, empezar todo desde cero. Sólo me gustaría poder estar a tu lado.. Un simple segundo.. Te juro que lo voy a intentar, cueste lo que cueste. Y con las consecuencias que traiga. Me da igual.. Sólo quiero poder mirarte sin tener que preocuparme por los demás, eternamente a tu lado, observándote, en tus perfectos movimientos y en tu perfecta forma de ser. En tu perfecto ser.. Alguien como tú no se olvida..
Quiero un mundo que solo esté hecho para mí, para mis sueños. Donde no tenga que tener miedo a mostrar mis sentimientos y después sentir vergüenza. Donde no nos cueste tanto cumplir nuestros deseos. Donde no exista la mala intención. Donde no exista el dolor
.. Y cuando menos me lo esperaba llegaste tú. Y me iluminaste con tu forma de ser, me enseñaste a quererte como persona, luego como amigo, y a partir de ahí a quererte de una forma especial. Poco a poco te metiste en mi vida y nunca saldrás, porque siempre habrá espacio en mi mente para guardarte el rincón más grande de los rincones de mi corazón.. Te quise más que a todas las cosas que había en el mundo, te quiero más que a todas las cosas que hay en el mundo, y te querré más que a todas las cosas que haya en el mundo. Pasaste de ser nadie a ser él, de ser un amigo a ser todo.. Y por muchas cosas que me separen de tí, mi corazón se quedó contigo.. Simplemente eso, te quiero..