He tenido mucho tiempo para pensar. Para pensar sobre todo en general. Eché un vistazo a este año, desde el verano pasado hasta hoy, y las cosas han cambiado mucho. Para bien o para mal, han cambiado. Y también hemos cambiado nosotros, con el paso del tiempo, hemos madurado, nos hemos dado cuenta de qué está bien y de qué está mal, aunque no siempre hagamos caso a eso. Nos hemos agenciado de nuestra propia conciencia, vamos aprendiendo cómo actuar después de cada error.
Pero pienso en mi situación. En menos de un año he cambiado muchísimo. He cambiado de grupo de gente, conservando eso sí a mis amigos de verdad; he cambiado físicamente, he cambiado también a la hora de sobrellevar ciertos temas; y, no es que haya cambiado mi forma de ser, pero para nada soy la misma niña que el año pasado. Esa inocencia se convirtió en agua a 40ºC, se evaporó. Quizá sigo siendo un poco ingenua, sigo esperando demasiado de la gente, sigo tropezando con la misma piedra, sigo emocionándome con pequeños detalles, sigo teniendo ilusiones que sé que no puedo lograr. Pero ya no pienso que todo es fácil, ya no creo que de mayor me casaré y compraré una casa, y tendré hijos, y una plantación de girasoles, ahora pienso que si tengo dinero me casaré, si tengo oportunidad de tenerlos y mantenerlos tendré hijos, viviré con suerte de alquiler en una casa en cualquier barrio de Sevilla, y quizás tenga una maceta en la ventana con un girasol; ahora ya no pienso que haya gente que tenga más oportunidades que otras en el momento de encontrar pareja, porque creo que todo el mundo que merece una la encontrará, sea gordo, flaco, bajo, alto, con gafas o sin ellas...
También he estado pensando sobre lo que pienso ahora del amor. Antes pensaba que cuando encontrara al mío me correspondería y sería 'feliz'. Ahora la palabra 'feliz' huye de mi mente cuando pienso en él. Creo que es algo complicado, complejo, doloroso y dañino. Para mí lo está siendo mucho. Creo que te impide ver lo que tu memoria no quiere aceptar, te impide empezar de nuevo. Hace que te hagas muchas ilusiones y sueños para después tirarlos todos por la borda. Creo que en mi caso ha sido una mierda, y continúa siéndolo.
Sobre mis amigos pensé que he perdido a personas especiales, mucho, y que a algunos los recuperé y a otros no. Pero la gente que está conmigo de verdad cada día, a esa gente la quiero más conforme en secundero de mi reloj avanza una posición.
Pero a parte de todo eso, también he pensado que conforme ese secundero avanza, me queda menos tiempo, y quiero disfrutarlo al máximo, cada milésima quiero vivirla al tope, desbordarme de sentimientos y experiencias, y sentir la vida de verdad. No quiero temerle a la muerte, y quiero poder decirle cuando se me presente dentro de muchos años 'Adelante, llévame, he vivido lo suficiente como para saber que me voy llena de recuerdos, de amigos y de momentos. He vivido todo lo que podía vivir'
Y por eso me he planteado dejar los problemas a un lado de la lista de 'Cosas en las que pensar'

No hay comentarios:
Publicar un comentario