25/9/11
Acabo de recordar cuando estábamos escuchando aquella canción, Invincible, y me dijiste que te recordaba a mí, a nosotros, mientras me abrazabas. Escuché la canción, y me gustó. Pero fue cuando me dejaste, cuando escuché de verdad la letra, lo que quería decir. No pude evitar llorar, mi corazón se arrugó tanto que me dolía, me pinchaba el estómago y de cualquier modo me sentía incómoda. Era insoportable. Es insoportable. También recuerdo que cuando me dijiste que me echabas de menos, y volvimos a ser lo de siempre, escuchaba cada día esa canción, y procurapa aprovecharte, disfrutar de tí. Nadie me puede echar en cara eso de 'No se sabe lo que se tiene hasta que se pierde' Yo sí sé lo que tuve y, puede que no desde el principio, pero lo disfruté muchísimo, intenté vivr de él mientras lo tuve, y creo que fue eso lo que me hizo acostumbrarme a él, y que ahora me sea tan necesario. Después de esa canción vinieron unas cuantas más, iguales, con muchísimo significado. Y aún sigo sin poder evitar mojarme la cara al escucharlas. Necesito más momentos como esos, necesito más canciones. Necesito un poco de tí.
Es muy difícil intentar verte como a los demás. Es muy difícil intentar que todo sea como antes de todo. No quiero tratar de hacer como si nada hubiera pasado, porque sí que lo ha hecho, y quiero que te acuerdes de eso. No quiero que olvidemos todas las cosas bonitas que hemos hecho, tampoco quiero olvidar lo mal que lo paso. Pero creo que el saber que puede que algún día vuelva a pasar es lo que me mantiene a flote.
Ahora me río al pensar que cuando era más pequeña me diese verguenza que los demás supieran quién me gustaba. Me ponía colorada, incluso triste. Ahora me río. Lo he intentado. Me rindo. Me he cansado de intentar 'no quererte', es algo imposible. Una amiga me dijo, 'me da coraje ver como te brillan los ojos cada vez que lo ves'. A mí también, porque, después de todo, de todas las putadas, de todas las veces que dije 'no quiero quererlo', de todos los 'tienes que olvidarlo', después de todo eso, jamás he negado que te quiera, más que a nadie, con todas las partes de mi cuerpo, de la cabeza a los pies. Amo tu pelo, tu actitud, tus ojos, tus manos, tu sudadera, mi gorra en tu pelo, amo cómo andas, tus caras, tus estupideces, amo que a veces seas tan gilipollas y que me hagas intentar odiarte.
Pero sé que debería intentarlo, eso de intentar olvidarme de tí, una vez más
Pero sé que debería intentarlo, eso de intentar olvidarme de tí, una vez más
No tengo ganas de nada. Es que estoy cansada, en serio, cansada, y parece que nadie me cree cuando lo digo. Parece que nadie le da de verdad importancia. Estoy cansada de sentirme así, mal, triste, porque no me gusta, no es una sensación bonita. Odio, lo odio. Odio este momento. El hoy, y el ayer desde hace 9 meses y 23 días. Pero esque se siguen sumando números, y mañana será uno más, y otro más. Un día más que trataré de no pensar en ello, o de no soñar contigo. Una noche más en la que me abatirán los recuerdos. Un día más en el que soñar despierta y chocarme con el suelo. Un día más para repetirme cosas que ya sé. Un día más para intentar, sin conseguirlo, que todo vuelva a ser como antes. Pero también estoy harta de que siempre haya un día más. Quiero poder decir de una vez, . También siento impotencia, porque no sé qué cojones he hecho para sentirme así. Creo que me porto bien con todos, y no lo digo yo, lo dicen ellos. Creo que no soy mala persona, que no le he hecho daño a nadie. Pero ¿por qué la gente si me lo hace a mí? Es horrible, es horrible esta sensación. No sé bien cómo explicarla a la gente porque quizá no me explique bien. Es un sentimiento extraño, siento que lo quiero muchísimo, más que a nada, y que volvería a empezar con él mil veces más. Pero también siento que quiero olvidarlo ya, pasar de página, eliminar todo lo que pertenezca a él de mi mente... Y un día más, lo quiero como jamás he querido a nadie
Sentir que no hay impedimentos. Que ya nada me amarra a lo terrenal. Sentir que soy libre, que puedo hacer lo que me de la gana. Que puedo saltar desde un puente al agua, o que puedo hacer con la tentación lo que me plazca. Sentir que ya no tengo porqué escuchar a la gente. Sentir que puedo oirles, pero sin tener la obligación de complacerles. Sentirme poderosa. Sentir que yo soy la única dueña de mí y de mis actos. Lo que es que las habladurías te entren por un oído y salgan por el otro. Que puedo volar si quiero. Sentir que es hora de explorar, de aprender, de vivir experiencias y de crecer. Sentir todo eso es lo más bonito que hay.
4/9/11
Intenta pensar bajito, que nadie te escuche. Procura que nadie sepa a qué nivel del subsuelo estás. Por las mañanas, cósete la sonrisa falsa y sécate los ojos. Intenta mantenerla hasta la noche al menos. Cuando estés con más personas finge que ers feliz, que todo te va bien, que no cambiarías nada y que no necesitas a nadie. Haz ved que tú sola puedes con todo. Haciendo todo esto, serás una oveja más del rebaño.
,
He tenido mucho tiempo para pensar. Para pensar sobre todo en general. Eché un vistazo a este año, desde el verano pasado hasta hoy, y las cosas han cambiado mucho. Para bien o para mal, han cambiado. Y también hemos cambiado nosotros, con el paso del tiempo, hemos madurado, nos hemos dado cuenta de qué está bien y de qué está mal, aunque no siempre hagamos caso a eso. Nos hemos agenciado de nuestra propia conciencia, vamos aprendiendo cómo actuar después de cada error.
Pero pienso en mi situación. En menos de un año he cambiado muchísimo. He cambiado de grupo de gente, conservando eso sí a mis amigos de verdad; he cambiado físicamente, he cambiado también a la hora de sobrellevar ciertos temas; y, no es que haya cambiado mi forma de ser, pero para nada soy la misma niña que el año pasado. Esa inocencia se convirtió en agua a 40ºC, se evaporó. Quizá sigo siendo un poco ingenua, sigo esperando demasiado de la gente, sigo tropezando con la misma piedra, sigo emocionándome con pequeños detalles, sigo teniendo ilusiones que sé que no puedo lograr. Pero ya no pienso que todo es fácil, ya no creo que de mayor me casaré y compraré una casa, y tendré hijos, y una plantación de girasoles, ahora pienso que si tengo dinero me casaré, si tengo oportunidad de tenerlos y mantenerlos tendré hijos, viviré con suerte de alquiler en una casa en cualquier barrio de Sevilla, y quizás tenga una maceta en la ventana con un girasol; ahora ya no pienso que haya gente que tenga más oportunidades que otras en el momento de encontrar pareja, porque creo que todo el mundo que merece una la encontrará, sea gordo, flaco, bajo, alto, con gafas o sin ellas...
También he estado pensando sobre lo que pienso ahora del amor. Antes pensaba que cuando encontrara al mío me correspondería y sería 'feliz'. Ahora la palabra 'feliz' huye de mi mente cuando pienso en él. Creo que es algo complicado, complejo, doloroso y dañino. Para mí lo está siendo mucho. Creo que te impide ver lo que tu memoria no quiere aceptar, te impide empezar de nuevo. Hace que te hagas muchas ilusiones y sueños para después tirarlos todos por la borda. Creo que en mi caso ha sido una mierda, y continúa siéndolo.
Sobre mis amigos pensé que he perdido a personas especiales, mucho, y que a algunos los recuperé y a otros no. Pero la gente que está conmigo de verdad cada día, a esa gente la quiero más conforme en secundero de mi reloj avanza una posición.
Pero a parte de todo eso, también he pensado que conforme ese secundero avanza, me queda menos tiempo, y quiero disfrutarlo al máximo, cada milésima quiero vivirla al tope, desbordarme de sentimientos y experiencias, y sentir la vida de verdad. No quiero temerle a la muerte, y quiero poder decirle cuando se me presente dentro de muchos años 'Adelante, llévame, he vivido lo suficiente como para saber que me voy llena de recuerdos, de amigos y de momentos. He vivido todo lo que podía vivir'
Y por eso me he planteado dejar los problemas a un lado de la lista de 'Cosas en las que pensar'
Pero pienso en mi situación. En menos de un año he cambiado muchísimo. He cambiado de grupo de gente, conservando eso sí a mis amigos de verdad; he cambiado físicamente, he cambiado también a la hora de sobrellevar ciertos temas; y, no es que haya cambiado mi forma de ser, pero para nada soy la misma niña que el año pasado. Esa inocencia se convirtió en agua a 40ºC, se evaporó. Quizá sigo siendo un poco ingenua, sigo esperando demasiado de la gente, sigo tropezando con la misma piedra, sigo emocionándome con pequeños detalles, sigo teniendo ilusiones que sé que no puedo lograr. Pero ya no pienso que todo es fácil, ya no creo que de mayor me casaré y compraré una casa, y tendré hijos, y una plantación de girasoles, ahora pienso que si tengo dinero me casaré, si tengo oportunidad de tenerlos y mantenerlos tendré hijos, viviré con suerte de alquiler en una casa en cualquier barrio de Sevilla, y quizás tenga una maceta en la ventana con un girasol; ahora ya no pienso que haya gente que tenga más oportunidades que otras en el momento de encontrar pareja, porque creo que todo el mundo que merece una la encontrará, sea gordo, flaco, bajo, alto, con gafas o sin ellas...
También he estado pensando sobre lo que pienso ahora del amor. Antes pensaba que cuando encontrara al mío me correspondería y sería 'feliz'. Ahora la palabra 'feliz' huye de mi mente cuando pienso en él. Creo que es algo complicado, complejo, doloroso y dañino. Para mí lo está siendo mucho. Creo que te impide ver lo que tu memoria no quiere aceptar, te impide empezar de nuevo. Hace que te hagas muchas ilusiones y sueños para después tirarlos todos por la borda. Creo que en mi caso ha sido una mierda, y continúa siéndolo.
Sobre mis amigos pensé que he perdido a personas especiales, mucho, y que a algunos los recuperé y a otros no. Pero la gente que está conmigo de verdad cada día, a esa gente la quiero más conforme en secundero de mi reloj avanza una posición.
Pero a parte de todo eso, también he pensado que conforme ese secundero avanza, me queda menos tiempo, y quiero disfrutarlo al máximo, cada milésima quiero vivirla al tope, desbordarme de sentimientos y experiencias, y sentir la vida de verdad. No quiero temerle a la muerte, y quiero poder decirle cuando se me presente dentro de muchos años 'Adelante, llévame, he vivido lo suficiente como para saber que me voy llena de recuerdos, de amigos y de momentos. He vivido todo lo que podía vivir'
Y por eso me he planteado dejar los problemas a un lado de la lista de 'Cosas en las que pensar'
at the begining
Te he vuelto a ver después de 16 días, y me siento exactamente como al principio. Aún siento lo que siento en el pecho al verte, y aún se me nubla la mente cuando te escucho hablar. Hoy las piernas me han temblado al abrazarte después de tanto tiempo, hoy me he acordado de todo lo que hemos hecho juntos, de lo que hemos vivido y de todas y cada una de las palabras, pero también he recordado que ya no te tengo, que ya no me quieres y que yo te sigo queriendo como el primer día. Como aquella vez que me mandaste aquel mensaje con el 'te quiero' en letra mayúscula, sobresaliendo en todo el sms. O como me enviaste el 'te amo' en fin de año, esa noche aún no estaba con vosotros, pero cuando vi el mensaje salí de casa de mi tía y fui a la fiesta porque te quería ver. Y los días que vinieron después de ese pasandolos en tu casa, la mañana, la tarde, y la mañana, y la otra tarde... Esos días que los pasábamos besándonos y abrazándonos en tu cama, o jugando al Call of duty, no sabes como los echo de menos. Echo de menos enredar mis dedos en tu pelo, o mirarte a los ojos, o darte un beso en la punta de la nariz, o que me acariciaras la mejilla, o que me dieras mordiscos en el moflete... Los echo de menos. Te echo de menos conmigo..
Creo que ha sido mi subconsciente el que hoy ha corrido a sentarse a esa mesa, a ese último hueco... al lado tuya.
Creo que ha sido mi subconsciente el que hoy ha corrido a sentarse a esa mesa, a ese último hueco... al lado tuya.
Un sueño, como cada uno desde hace mucho tiempo, contigo
Como sentirme en una nube. Porque siento que a tu lado podría llegar lejos, muy lejos. ¡Qué digo llegar! ¡Contigo se puede volar! Y quiero volar contigo. Quiero llegar volando hasta la Luna, contigo. Y a mitad de camino, parar en una nube a tumbarnos para echar una siesta. Con tu brazo bajo mi cuello, mi mano sobre tu vientre y mi pierna entrelazada en la tuya. Viendote dormir, y riendo al verte abrir de vez en cuando los ojos porque te das cuenta de que te estoy mirando, y tus mejillas se ponen coloradas, pero aún así vuelves a cerrar los ojos y yo te doy un beso en el hombro. Quiero sentir en mi mano las vibraciones de los latidos de tu corazón. Quiero escuchar como respiras mientras duermes, y querría comprobar si sueñas conmigo. Así, abrazada a tí. Tuya. Aunque, estando así, creo que lo de ir a la Luna me daría un poco igual.
Juro que sentía tu respiración dentro mío.
Hoy he soñado que venías a buscarme a mi casa sin avisarme, como aquella vez que me mandaste el sms para quedar cinco minutos antes de presentarte; venías a buscarme y me decías 'coge el bikini', y nos íbamos todos a la playa, pero tú y yo íbamos agarrados de la mano, siempre, como aquellos interminables paseos por Londres que se me hacían cortos; llegábamos a la playa y nos bañábamos, y yo podía saborear tus labios, salados por culpa del mar, pero deliciosos, como siempre. Después, mientras atardecía hicimos una hoguera, en la arena, y yo me senté entre tus piernas. Me abrazabas fuerte, y yo te sentía conmigo, como si fuera a ser para siempre, y empezaste a cantarme una canción que no recuerdo cual era, pero sé que decía algo como <>, yo cerraba los ojos y me dejaba llevar. Me sentía llena, complementada, como si nada más me hiciera falta en este mundo. Sentía tus labios en mi cuello y la piel de gallina, y te amaba. En el sueño te amaba, y sentía que tú también me amabas a mí. En ese momento me desperté, y recordé el sueño. Mis ojos empezaron a llorar, creo que a mi corazón ya no le quedan fuerzas para seguir haciéndolo, y ese maldito nudo volvió a mi garganta y prácticamente me dejaba sin voz. Pero entonces recordé aquel momento, en Londres también, cuando íbamos agarrados de la mano, y te regalé la chapita de JD. Creo que ese momento se grabó a fuego en mi mente, ese momento en el que me dijiste: Ana, te quiero más que a nadie.
Recordé esa frase y creo que hoy, ha sido la idea de que alguna vez me quisiste la que ha hecho que me levante de la cama y siga luchando, un día más
Recordé esa frase y creo que hoy, ha sido la idea de que alguna vez me quisiste la que ha hecho que me levante de la cama y siga luchando, un día más
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
